¿Quieres aprender coreano? ¡Aprende las claves del éxito!

Si has llegado hasta aquí es muy probable que hayas decidido, o estés pensando empezar a aprender coreano. Es muy probable también que hayas oído decir a más de uno y más de dos: “¿Coreano de Sur o del Norte?” o “¿Y eso para qué sirve? ¿No es igual que el chino?”… Y es que, cuando se trata de un idioma tan poco usual, la mayoría de gente no sabe de qué demonios le estamos hablando.

Lo más común es que se asocie con los idiomas japonés y chino, pero son muy diferentes. Mientras que el sistema de escritura coreano se basa en un alfabeto (llamado hangeul), el japonés utiliza dos silabarios, y el chino utiliza ideogramas. Además, estos ideogramas se usan en Corea en situaciones muy específicas (por ejemplo, en estudios superiores, tecnicismos…) y se llaman hanja, mientras que en Japón reciben el nombre de kanjis y hanzi en China.

Ahora que ya hemos dejado esta diferencia clara, vamos a ver cuáles son las claves para tener éxito si has decidido elegir este idioma. ¡Que no cunda el pánico!

1. Aprende hangeul, ¡es pan comido!

Como hemos mencionado arriba, el hangeul es un alfabeto que cuenta únicamente con 24 letras, las cuales se combinan para formar sílabas. En resumen, te va a parecer más difícil leer las romanizaciones (así es como llamamos al coreano escrito con nuestro alfabeto), que leer el propio hangeul.

2. Tres grados de formalidad

A diferencia del español, en coreano existen tres grados de formalidad equivalentes a nuestras conjugaciones verbales. Sin embargo, en lugar de adecuar el verbo a cada persona, vamos a cambiar de conjugación dependiendo del grado de formalidad que necesitemos.

En primer lugar, el lenguaje formal es aquel que nos sirve para todas las situaciones de la vida cotidiana y en situaciones muy formales. Se caracteriza principalmente porque la gran mayoría de sus frases y verbos terminan con “ibnida” o “subnida”.

Por otro lado, el lenguaje estándar que se caracteriza por ser un poco menos “serio” pero no más informal. Lo reconoceremos porque la mayoría de sus frases y verbos terminan con “yo”.

Por último, el lenguaje informal que se utiliza únicamente en círculos de confianza. Se caracteriza por ser igual que en la forma estándar, quitándole la terminación “yo”.

3. Cuidado con de quién hablas

Otra característica que no existe en nuestro idioma es el llamado “honorífico” o chondaenmal. Este lenguaje se utiliza normalmente en contextos donde existe jerarquía social (empleado-jefe, alumno-profesor, cliente-dependiente…) y en otros contextos formales concretos (entre personas jóvenes y ancianas, entre desconocidos, en el trabajo, etc.). También lo usamos al hablar de la familia, para dirigirnos y hablar de nuestros mayores de forma respetuosa. Es importante que no lo uses dependiendo de quién te escucha, sino dependiendo de quién estés hablando.

De esta forma, el lenguaje honorífico se puede combinar con los tres grados de formalidad dependiendo de con quien estés hablando y la situación, siempre que hables de alguien a quien le debes respeto.

4. Dos sistemas de números ¿para qué?

¿¡Cómo!? Sí, tienes que aprender dos formas de decir los números si quieres aprender coreano, pero no temas, cada uno tiene unos usos muy concretos.

El primer sistema recibe el nombre de números sino-coreanos, que deriva del chino. Estos números se usan en la mayoría de casos, para hablar de precios, números de teléfono, números de autobús o letreros, indicar los minutos y segundos, y en las fechas. Este es el sistema más sencillo de los dos ya que sólo tienes que aprender los números del 0 al 10, 100, 1000 y 10.000.

El segundo sistema es de los números coreanos puros, que como su nombre indica son los números propios de Corea. Su uso se limita a expresar la edad, la hora (no los minutos), y a contar.

5. Uno, dos, tres… ¿tres qué?

Con respecto a la forma de contar en coreano, si estudias también chino o japonés notarás que existen lo que se denominan “contadores”. Esto son palabras que designan una unidad de un objeto, animal o persona y que debemos usarlas cuando expresemos cuántas unidades hay de algo. Por ejemplo, para decir “Hay tres libros” tenemos que decir el nombre del objeto, el número, el contador (en este caso el de libros), y por último el verbo. Los contadores más comunes son los que se agrupan en: Cosas en general, personas, animales, libros, vasos o tazas, papeles y CD, aparatos eléctricos y transporte, ropa, flores…

6. Cada oveja con su pareja

Cuando aprendas coreano, recordarás la sintaxis del colegio y es que, en coreano existen lo que denominamos “partículas”. Esto son palabras que se unen a los sustantivos para marcar la función que tienen en la frase, por lo que pueden equivaler a las preposiciones en español. Existen partículas de tema, sujeto, objeto directo, objeto indirecto, para los lugares, para el tiempo… Así, cuando formes una frase, tienes que pensar en qué relación tiene cada palabra con el verbo. Es más fácil de lo que puede parecer y enseguida le cogerás el truquillo.

¿Qué te parecen estas claves del idioma? ¿Conocíais algunas? ¡Esperamos que te sirvan de ayuda en esta aventura!

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