GAPJIL: EL BULLYING EN COREA

Últimamente, uno de los temas de actualidad en Corea del Sur hace
referencia a lo que se conoce como gapjil (갑질).

Es posible que este término resulte desconocido, por lo que vamos a explicar un poco más de qué se trata, algunos casos conocidos y sus posibles orígenes y consecuencias.

¿Qué significa gapjil (갑질)?

En Corea se conoce a la actitud autoritaria y arrogante de aquellas personas que se encuentran en posiciones de poder con el nombre de gapjil (갑질).

Es una palabra de aparición reciente cuyo origen está en la combinación de las palabras Gap (갑; 甲), la cual solía hacer referencia a la primera parte implicada en un contrato, pero que ahora ha cambiado su significado para hacer referencia a “estatus superior”, y -jil (-질), un sufijo que hace referencia a acciones y que tiene connotaciones negativas.

La causa más posible del gapjil es la estructura altamente jerárquica de la sociedad surcoreana, así como la gran distancia al poder existente.

Esta distancia se define como la aceptación por parte de los miembros de una jerarquía de la existencia de personas con mayor poder que ellos, frente a las cuales se someten en mayor o menor grado.

Por tanto, aquellas personas con poder tendrán mayor autoridad a la hora de ordenar, sin ser cuestionadas por las que se encuentren en posiciones más bajas de la jerarquía organizacional.

A su vez, las personas que se encuentran en los niveles más bajos, sirviendo como ejemplo las empresas y las universidades, y la influencia que sus decisiones puedan tener sobre su futuro, hacen que acepten este trato desfavorable en mayor medida.

Tipos y ejemplos de gapjil

Existen numerosos ejemplos de gapjil en Corea, tanto en la vida diaria de personas corrientes como en actuaciones cuestionables por parte de altos dirigentes de empresas importantes del país.

Según un estudio realizado por el portal online de búsqueda de empleo Saramin, casi 9 de cada 10 trabajadores surcoreanos han experimentado alguna vez episodios de gapjil, principalmente con sus jefes.

Llama la atención que casi el 16% de los encuestados señalara que esta situación se produjo en sus interacciones con clientes, y un 10.1% se produjera con familiares de los propietarios de la empresa.

En relación a este último dato, ha sido noticia recientemente el episodio protagonizado por una de las hijas del presidente de Korean Air.

Cho Hyu-Min, que trabajaba en el departamento de Marketing de la empresa de su padre. Fue acusada de arrojar un vaso de agua a un ejecutivo de una empresa de publicidad durante una reunión tras una fuerte discusión.

Grabaciones en audio sobre este incidente salieron a la luz, por lo que decidió realizar una disculpa privada hacia el ejecutivo, la cual fue aceptada, así como una disculpa pública.

Este hecho podría quedar como un desafortunado incidente si no fuera porque, en el año 2014, su hermana Cho Hyun-Ah, en ese momento vicepresidenta de la compañía, protagonizó otro escándalo relacionado con el abuso de poder.

En un vuelo de su propia compañía amonestó seriamente a una azafata que le sirvió las nueces de macadamia en su envase original en lugar de en un plato.

Esto provocó la ira de la vicepresidenta, la cual insultó a la azafata, obligándola a disculparse, y ordenando que el avión volviera a su lugar de partida.

Debido a los peligros relacionados con la seguridad que supuso este incidente, fue juzgada y condenada a un año de prisión, y recientemente, despedida junto a su hermana de la empresa controlada por su padre.

La respuesta social y del gobierno ante el gapjil

En cuanto a las repercusiones sociales, la Oficina Presidencial recibió una petición firmada por alrededor de 75.000 personas pidiendo que se eliminara la palabra “Korean” del nombre de la compañía.

Este gesto sirve como muestra del rechazo de la población hacia estos casos de abuso de poder, aunque no lo manifieste abiertamente en sus puestos de trabajo por temor a represalias.

No solo en el ámbito de la empresa ocurren situaciones calificadas como gapjil. En el ámbito universitario también se han reportado casos, siendo los principales afectados estudiantes de posgrado que sufren las acciones abusivas por parte de sus profesores.

Algunos de estos casos incluyen insultos y comentarios despectivos hacia los alumnos, sustraer parte de las becas de los estudiantes para ingresarla en sus cuentas, desviar dinero destinado a investigación y obligar a alumnos a asumir la culpa de errores cometidos por sus supervisores.

Debido a que los estudiantes de posgrado necesitan la aprobación por parte de su tutor para obtener la titulación, son muy reticentes a la hora de reportar estos casos de abuso.

Además, la legislación existente al respecto no facilita las cosas para los estudiantes, teniendo en cuenta que no se permite a los estudiantes reportar incidencias después de graduarse.

Los casos de abuso sexual y de desvío de fondos deben ser reportados en un plazo de 5 años después de que hayan ocurrido. Si se tiene en cuenta que la media para finalizar los estudios doctorales es de 6 años, reportar estos problemas se convierte en algo casi imposible.

Estos sucesos de abuso de poder no están exentos de consecuencias. Ser víctima de situaciones de abuso de poder genera una carga de estrés importante, la cual puede derivar en problemas psicosomáticos.

Según un artículo de The Korea Times, los principales síntomas reportados por los afectados son molestias estomacales, dolor de cabeza, insomnio, anorexia y pérdida del pelo.

En el caso de los estudiantes, de acuerdo a un artículo del periódico Chosun Ilbo, 1 de cada 4 estudiantes de posgraduado de la Universidad Nacional de Seúl, reconocida como la más prestigiosa del país, reportaron tener pensamientos suicidas, siendo esta proporción 10 veces superior a la media encontrada en personas cuya edad se sitúa en la veintena.

Aunque existe cierto pesimismo respecto a que se produzcan cambios inmediatos en las actitudes de abuso de poder, los últimos sucesos en los que los perpetuadores de dichas actitudes han sufrido consecuencias transmiten la idea de que los poderosos ya no son tan intocables como se creía con anterioridad.

Ahora que conoces un poco mejore este fenómeno, ¿Qué te parece ésta situación? ¿Cuál crees que sería la solución? ¡Queremos saber lo que opinas!

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