INSTRUMENTOS TRADICIONALES EN JAPÓN

Cuando piensas en música tradicional japonesa, ¿qué tipos de sonidos son los que se te vienen a la cabeza? Aunque obviamente hay diferentes estilos y todo depende del tipo de celebración en el que se esté tocando la música, al pensar su cultura resuena en nuestra mente el sonido de una flauta dulce, los golpes de unos tambores, y las vibraciones de las cuerdas que sugieren una melodía verde esperanza.

Este es posiblemente el paisaje acústico más representativo de la historia de la música tradicional japonesa. Si tienes curiosidad por aprender más sobre los instrumentos musicales que nos transportan directamente a ese Japón antiguo con sus notas, ¡este es tu artículo!

Para estudiarlos, los dividiremos según su tipo de sonido: primero aprenderemos sobre los instrumentos de cuerda, posteriormente sobre los de viento, y luego continuaremos con los de percusión.

Empezaremos con el koto. El koto es un instrumento de cuerda hecho de madera de paulownia cuya versión original es la china (el zheng) y tiene su propia versión coreana (gayageum). Se introdujo en Japón durante el periodo Nara (710-784) pero se desarrolló como el koto que hoy conocemos en el siglo XVI.

Aunque el más clásico es el que tiene 13 cuerdas de diferente tamaño, existen variedades de hasta 80 cuerdas. Antiguamente las cuerdas se hacían de seda, y aunque a día de hoy siga habiendo kotos con este tipo de cuerdas, en su mayoría están hechas de distintos tipos de plástico.

Para tocarlo se utilizan tres uñas hechas de bambú o marfil que se ponen en el dedo pulgar, el índice y corazón en la mano derecha, mientras que con la mano izquierda se presionan las cuerdas para manipular un poco la vibración de estas y el sonido que pueden emitir.

Debido a la influencia de la música occidental en Japón el uso del koto se ha visto reducido, aunque aún se siguen fabricando ejemplares como un instrumento más. Sobrevive en diversas fusiones de estilos de música que combinan esos sonidos tradicionales japoneses con otros contemporáneos, además de que hay profesionales que se encargan de dar recitales de koto en diferentes partes del mundo.

Otro instrumento de cuerda especialmente famoso es el shamisen. Visualmente podríamos decir que es como la guitarra tradicional japonesa.

También tiene su origen en China, cuyo nombre en este país es sanxian. Fue a partir del siglo XVI cuando empezó a expandirse por el archipiélago, con raíces en Okinawa en el precursor de este instrumento, el clásico sanshin.

Está formado por tres cuerdas y se toca con una uña llamada bachi. Al igual que el koto, aunque originalmente las cuerdas estaban hechas de seda, en las versiones actuales más asequibles están hechas de plástico.

Hay diferentes tipos de shamisen, dependiendo sobre todo de la función que acompañaran. El más pequeño es llamado hosozao, que se utiliza principalmente para interpretar el nagauta (literalmente “canción larga”) en el teatro kabuki.

Su otra versión es el chuzao, que es algo más grande que el hosozao, hecho para interpretar el jiuta (“canción local”). Por último, tenemos el futozao, que es el más grande de ellos, y se utiliza principalmente para acompañar funciones de teatro bunraku.

Aunque se utiliza especialmente para interpretar música tradicional, también podemos apreciar su sonido en música contemporánea. Un buen ejemplo es la banda metal Babymetal. También podemos encontrar muchas academias en las que se enseña a tocar este y otros instrumentos tradicionales.

Hablando del shamisen no podemos olvidarnos de su hermanastro, el biwa.

Como vemos, este instrumento tiene forma de laúd y tiene cuatro cuerdas. Es una derivación del pipa chino. Se considera uno de los principales instrumentos tradicionales de Japón y lo podemos ver en géneros como el hoogaku, el gagaku (la música de la corte), y el shomyo (los cantos budistas).

Este instrumento también lo podemos ver en obras de arte de la diosa Benzaiten, originaria de la India, que es la única mujer entre los dioses y patrona de la música y las artes. Suele aparecer junto a dos serpientes blancas.

Siendo esos los instrumentos de cuerda más importantes, pasemos al género de viento. La flauta japonesa más importante es el shakuhachi.

Está hecha de bambú y se sujeta verticalmente para tocarla. Mide aproximadamente 55 centímetros, aunque tiene sus variaciones. Las más largas emiten sonidos más graves. Solo tiene cinco agujeros, de modo que para conseguir diferentes tipos de sonidos se deben combinar diferentes elementos (las aperturas de los agujeros, la embocadura, el aire).

Hay diferentes géneros de shakuhachi: honkyoku (solo), sankyoku (con koto y shamisen) y shinkyoku (solo con koto, un género muy popular tras la época Meiji).

Es otro instrumento originalmente chino, que llegó a Japón en el periodo Nara, y era utilizada principalmente por los monjes budistas. Aunque durante la época del shogunato en Japón estaba prohibido viajar por Japón, los monjes eran una excepción debido a sus requisitos espirituales, e iban muchas veces acompañados de estas flautas.

Entre las flautas japonesas tradicionales se encuentra la flauta travesera shinobue.

Esta flauta tiene un sonido bastante agudo y se presenta en conjuntos de música de teatro noh o de kabuki. Se escucha en piezas de música sintoísta (por ejemplo de kagura-den) y en canciones populares. Su sonido la hace muy apropiada para estas melodías populares y para festivales.

Ahora que estamos hablando de instrumentos de viento, en Japón podemos encontrar unas caracolas muy peculiares llamadas horagai.

Estas trompetillas se pueden encontrar en varios sitios alrededor del mundo, pero las versiones japonesas son especiales. y es que también tienen una boquilla de madera o bronce que permite que el instrumento emita una serie de sonidos diferentes. Este instrumento está muy vinculado a los monjes budistas de algunas regiones, que lo aprenden a tocar a muy temprana edad.

Por último, aprenderemos un poco sobre el taiko, que son los tambores japoneses.

Hay muchísimos tipos de taiko, cada uno con su función y fabricación específica. Los tambores llegaron a Japón por influencia china y también coreana, pues en ambas tradiciones eran comunes los bailes acompañados de tambores y los rituales de guerra.

Las tres categorías mayores de taiko son: byouchi taiko (con el parche del tambor pegado al cuerpo), shime taiko (con el parche pegado a un aro de metal) y tsuzumi (con una distintiva forma de reloj de arena y piel de ciervo).

El taiko se toca con unas baquetas llamadas bachi y con un tipo de atuendo concreto para quienes lo tocan en sus exhibiciones públicas. Hay diferentes estilos para tocarlo que varían de su región, como, por ejemplo, el estilo eisa es característico de Okinawa.

¿Conocías el nombre de algunos de estos instrumentos? ¿Dónde recuerdas haberlo visto o escuchado por primera vez? Como siempre, abajo tienes la hermosa caja de comentarios para respondernos.

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