ORÍGENES DE LA CEREMONIA DEL TÉ JAPONESA

Cuando leemos manga o pasamos la tarde viendo anime, es muy común que los personajes de nuestros títulos favoritos aparezcan consumiendo té en algún momento de la historia. Es una escena que aparece en multitud de ocasiones cuando se trata de la cultura japonesa. ¿Te has preguntado por qué es tan importante? ¡En este artículo te lo contamos!

Esta bebida goza de una gran tradición e importancia en la cultura japonesa, y se realiza en torno a ella toda una ceremonia llamada Chadō o Sadō. Los primeros documentos históricos que hablan del tema son “El monógrafo del té”, que data del siglo VIII, y el “Tratado sobre el té”, escrito en el siglo XII.

El té fue introducido en Japón por monjes budistas chinos, aunque se hizo popular de inmediato y se empezó a cultivar de forma local. El más popular es el té verde o matcha, obtenido de la misma planta que el té negro, pero sin fermentar.

El té verde supone entre un 20-25% del total del té que se produce en todo el mundo. Teniendo en cuenta la gran variedad que hay, ¡es un porcentaje increíblemente alto!

En cuanto a la ceremonia, sus orígenes en Japón datan del siglo XIII. Los samurái consumían este té muy a menudo y gracias a ellos quedaron sentadas las bases de este ritual. En el siglo XVI ya se había extendido a todos los rincones del país.

Esta ceremonia se celebra en un escenario específico. Si no hay mucho espacio se puede realizar en cualquier estancia de una casa que esté adaptada, pero lo más tradicional es tener una casa del té en el jardín cuya única finalidad sea esa.

Los invitados entran a la casita pasando de rodillas por una puerta pequeña; esto simboliza humildad, toda la arrogancia ha de ser dejada fuera del lugar. Además, tendrán que purificarse previamente con agua, lavándose las manos y enjuagándose la boca. Durante el acto debe haber un ambiente de respeto mutuo y de humildad entre los asistentes.

La esencia de esta ceremonia es el wakeiseijaku (和敬清寂), palabra formada por cuatro caracteres que significan armonía (和), respeto (敬), pureza (清) y quietud (寂). En ella, los anfitriones pretenden mostrar agradecimiento a sus invitados. Al mismo tiempo, los invitados han de mostrar agradecimiento por el té con los gestos que tengan al recibir la taza.

Los instrumentos utilizados por el anfitrión se denominan chadōgu (茶道具). Algunos de ellos son:
-Las tazas o cuencos del té, que en verano son poco profundos para que el té se enfríe rápido, mientras que en invierno son más profundos para mantener el calor por más tiempo.
-El chakin (茶巾), paño con el que se limpian las tazas y la cucharilla de bambú o chashaku (茶杓) utilizada para servir el polvo de matcha.
-El chaki (茶器), que es el pequeño recipiente en el que se encuentra el polvo de matcha.
-El chasen (茶筅), varillas de bambú con las que se agita el té hasta conseguir la consistencia deseada.
Si os dais cuenta, todos los utensilios contienen el kanji cha (茶), que significa té.

Al inicio de la ceremonia, algunos anfitriones ofrecen a sus invitados como detalle un aperitivo llamado kaiseki. También reciben este nombre los entrantes de los restaurantes japoneses en la actualidad.

El anfitrión continúa doblando con elegancia el paño (chakin) del que se servirá para limpiar los demás utensilios. Toma el cucharón con movimientos muy definidos, lo coloca en sus manos en una posición diagonal y a continuación levanta la tapa del recipiente que está al fuego. En un cuenco, ayudándose de la cucharita de madera (chashaku), pone tres cucharaditas de té.

A continuación llena el cucharón de agua, pero sólo vierte una parte en la taza y devuelve el resto al recipiente. Con las varillas de bambú (chasen) bate el té hasta conseguir que tenga una consistencia algo espesa parecida a una crema de guisantes ligera; en ese momento el té está listo para ser consumido. Este tipo de té se llama koicha y es servido en la primera parte de la ceremonia. En la segunda parte la consistencia de la bebida es más clara y se denomina usucha.

El anfitrión prepara una única taza de koicha que va pasando de invitado en invitado y cada uno bebe la parte que le corresponde, mientras que de usucha se preparan tantas tazas como invitados haya en la ceremonia y pueden beberlo en su totalidad.

Estos cogen las tazas a medida que se le entreguen, recibiéndolas con una inclinación como agradecimiento. Con su mano izquierda sujetan la taza, mientras que con la derecha realizan dos pequeños giros para que su cara frontal quede mirando al invitado de la izquierda, que será el siguiente en recibir su taza de té.

Cuando todos han bebido, la taza es devuelta al anfitrión. Este saca los utensilios de la casa del té y tras realizar una reverencia ante los invitados, la ceremonia termina.

¿Sabías la gran importancia que tiene el té en la cultura japonesa? Esperamos que este artículo te haya resuelto algunas preguntas, y si sabes algo que nos hayamos olvidado, no dudes en dejarlo en los comentarios. ¡Hasta la próxima publicación!

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