SHINRIN YOUKU, EL BAÑO DE ÁRBOLES

La terapia japonesa de los baños de bosque

Hoy os vamos a traer una técnica japonesa para sentirse mejor, ser más listos y conectar con la naturaleza. Se trata del Shinrin-yoku, un baño de bosque, pasear por la naturaleza. ¡Acompáñanos a descubrir esta interesante técnica!

Cada año entre 2,5 y 5 millones de japoneses huyen de sus ajetreadas vidas en las urbes
para adentrarse en el bosque y acudir a sesión de terapia del bosque. Estas terapias ayudan a reducir el estrés, la ansiedad y la hipertensión, y se dan los 62 centros oficiales aceptados por la Agencia Forestal de Japón.

En occidente ha ganado popularidad desde hace varias décadas, y se le relaciona con otras actividades en la naturaleza como el senderismo o el excursionismo. En Estados Unidos varias organizaciones
están ofreciendo cursos para obtener un certificado. Incluso en España se han llevado a cabo baños de bosque en Galicia, para ayudar a los niños, y existe un centro en Málaga.

La practica fue
iniciada por la Agencia Forestal de Japón en el año 1982. Se ideó como una forma de añadir valor a los bosques, los cuales cubren el 62% del país. Así, de paso, cubrían la demanda urbana de actividades en la naturaleza.

La práctica, según explica Amos Clifford, fundador de la Asociación de Terapias de la Naturaleza y el Bosque con sede en California, consiste en: “Tomarse el tiempo para notar lo que vemos, respirar profundamente, sentir el contacto con el aire, las texturas de las hojas, escuchar el viento entre los árboles, oír los pájaros”.

Muchas veces esta actividad va acompañada de un guía, y Clifford explica: “A veces la gente habituada a caminar en la naturaleza me pregunta, ¿para qué necesitamos un guía? Mi experiencia es muy clara. La razón es que requerimos estos guías para que nos ayuden a bajar las revoluciones, a calmarnos”

Es habitual que el guía detenga al grupo para tumbarse en el suelo, o recostarse en un árbol, cerrar los ojos y tomar un té. En definitiva, el guía hace que las personas se relajen y se sientan a gusto con el entorno.

Beneficios de los baños de bosque

Se han invertido tres millones de euros en investigación científica desde el 2004. El antropólogo y fisiólogo Yoshifumi Miyazaki, de la Universidad de Chiba, descubrió que las personas que habían estado en la naturaleza tenían una concentración mayor de saliva de cortisol, una sustancia que rebaja el estrés, que las personas que habían permanecido en la ciudad.

Yoshifumi declaró: “Hemos pasado el 99,9% de nuestra evolución en ambientes naturales, y nuestras funciones fisiológicas aún están adaptadas a esos entornos y en el día a día podemos alcanzar una sensación de bienestar si sincronizamos nuestros ritmos con los del medio ambiente”.

El contacto con la naturaleza hace disminuir la actividad del córtex prefrontal, y aumenta las áreas del cerebro conectadas con las emociones y la empatía. Asimismo, aumenta el número de células NK, las llamadas natural killers.

El inmunólogo Qing Li, de la Escuela de Medicina de Tokio, fue el descubridor de este efecto. Las células NK son un tipo de glóbulo blanco, que también sirven como defensa ante el cáncer. Según Li, los compuestos emitidos por los arboles son los causantes de los beneficiosos efectos para la salud que tiene pasear por el bosque.

Pero no todas las investigaciones provienen de Asia. También la Universidad de Stanford ha demostrado que perderse en el bosque hace que dejes de darle vueltas a la cabeza y se reduzcan los niveles de ansiedad y estrés. Así, también la Universidad de Bristol ha observado que un paseo por el bosque es antidepresivo.

Como dice la periodista especializada en bienestar, Annette Lavrijsen: “Lo mejor de esta técnica es que es gratis y accesible para todos. No son necesarias ni herramientas ni habilidades, solo una mente abierta”.

También esta periodista recomienda dar pequeños paseos por las partes verdes de nuestra ciudad. No hace falta irse al bosque para practicar shinrin yoku, tan solo hay que buscar un rincón verde y disfrutar de él. Esto también se puede hacer en la propia casa, teniendo varias plantas para que nos ayuden a sentirnos mejor.

Cuando se haga esta práctica siempre hay que tener en cuenta que debemos relajarnos, por lo que debemos desconectar del móvil, que siempre nos da un poco de ansiedad. Hay que olvidarse de los estudios o el trabajo, y concentrarse en la naturaleza y en uno mismo.

¿Qué os ha parecido esta técnica? ¿La conocíais? Si tenéis alguna opinión tan solo tenéis que dejárnosla en los comentarios

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