TEMPLOS QUE PUEDES VISITAR EN TOKYO

Por si te planteas ir de viaje a Japón, en este artículo te enseñamos algunos de los mejores templos imprescindibles que puedes visitar en la gran ciudad de Tokyo.

Templo Zōjō-ji

El templo de Zōjō-ji se encuentra situado en el barrio de Shiba en Minato, Tokyo. Alrededor del templo se encuentra el parque Shiba, con la famosa Torre de Tokyo al lado. Se construyó en el en 1393 pero se trasladó a su ubicación actual en el 1598.

El templo es importante ya que es el centro principal de la secta budista Chinzei, perteneciente al budismo de la Tierra Pura, una rama mucho más asequible y menos rígida de esta religión.

También es importante porque los shogunes Tokugawa lo consideraron el templo principal de su familia, por lo que se le dio mucha promoción y hasta quince shogunes están enterrados en él.

En el cementerio del templo se encuentran infinidad de estatuas de piedra representando niños que nunca llegaron a nacer. Para protegerlos, las familias les suelen colocar como ofrenda gorritos de lana, baberos y molinillos de viento. Estos objetos atraen al dios Jizo, dios de los niños no natos, para que cuide de sus pequeñas almas. La zona se puede visitar pero naturalmente, por respeto hacia los familiares, no debemos tocar las ofrendas.

Además, el templo contiene el edificio de madera más antiguo de Tokio, el Sangadetsumon (三解脱門), construido en el 1622 y declarado como Patrimonio Cultural de Japón.

Los edificios originales fueron destruidos debido al movimiento anti-budista que se dio con la modernización japonesa, y sobre todo por los bombardeos sufridos en la Segunda Guerra Mundial.

Templo Kanda Myōjin

El templo Kanda Myōjin se encuentra tan sólo a unos minutos de Akihabara. Aunque se construyó por primera vez en el año 730, fue en 1616 cuando se trasladó a su ubicación actual para posibilitar la expansión del castillo Edo.

Este santuario ha sido demolido y reconstruido en varias ocasiones debido a terremotos e incendios. La última vez que se reconstruyó fue en el año 1934 e increíblemente sobrevivió a los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial.

En este templo se rinde culto a tres dioses del sintoísmo (en japonés kami): Daikokuten, dios de la tierra y la agricultura; Ebisu, dios de la suerte y guardián de la salud de los niños pequeños; y Taira no Masakado, deidad de un samurái que murió en el año 940 y que en vida dirigió un levantamiento contra el gobierno central de Kioto.

Estas deidades están protegidas por una estatua de un komainu (狛犬, significa literalmente león-perro), situada a la derecha de la entrada del templo. Es muy común encontrar estas estatuas a las entradas de los templos sintoístas.

Como curiosidad, nos hemos enterado de que en este templo se venden amuletos para proteger los dispositivos electrónicos cuyos diseños están basados en algunos animes, siendo así el templo favorito de los aficionados a este pasatiempo.

Santuario Hie o Hie Jinja

Está situado en una pequeña colina del barrio de Chiyoda (zona también conocida como Akasaka) y se encuentra rodeado de rascacielos y grandes avenidas. Aunque tiene cuatro entradas, la que más nos llama la atención es la que se sitúa al oeste: un torii enorme hecho de cemento, grisáceo y perdido en mitad de la urbe. Continuando por esa misma entrada, pasaremos por un precioso túnel de torii rojos que conducen al recinto.

Algunas personas que han estado allí personalmente recomiendan en sus blogs pasar por este túnel cuando el sol está en lo más alto, ya que dota el rojo de los torii una tonalidad extremadamente llamativa y muy contrastada con el gris de las avenidas y los rascacielos que lo rodean.

Es muy común que los salaryman vayan a Hie Jinja y sus jardines a relajarse y desconectar del estrés del trabajo en su hora del almuerzo.

La fecha de la que data este santuario no está demasiado clara, pero se sabe que estuvo dentro del terreno del Castillo Edo, al igual que el anterior. También se sabe que fue trasladado allí por el shogun Tokugawa Ieyasu, y sacado del mismo lugar en el año 1607 por su hijo para que fuera accesible a todo el mundo.

Fue destruido y reconstruido en varias ocasiones debido, al igual que el anterior, a incendios y terremotos. En este caso, sin embargo, no resistió los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial y tuvo que ser reconstruido por última vez hace 61 años, en 1958.

Templo Kanei-ji

El templo Kanei-ji está situado a la izquierda del Museo Nacional de Tokio, que se encuentra en Ueno. Es un templo de la rama budista Tendai y fue fundado en el año 1625. Lo primero que salta a la vista al visitar este templo es una magistral pagoda de cinco pisos.

En él se encuentran enterrados seis de los quince shogunes Tokugawa. Al ser uno de los dos templos funerarios de la familia (el otro es Zojo-ji, el primero del que hablamos en esta publicación) y por haber sido destruido al final de la guerra que puso fin al shogunato Tokugawa, está indiscutiblemente ligado a los shogunes de la esta familia.

Cuando se construyó era un gran complejo y solía ocupar todas las zonas del norte y este del estanque Shinobazu además del llano en el que ahora se encuentra la estación de Ueno.

El templo y las numerosas salas que tenía el recinto fueron destruidos casi por completo durante la batalla de Ueno en la guerra de Boshin, estructuras que nunca llegaron a ser restauradas. Algunas de las zonas del parque Ueno pertenecieron una vez al recinto del templo.

Templo Kogan-ji

El último templo que mencionaremos en este artículo será el de Kogan-ji, perteneciente a la secta Soto del budismo Zen. Se encuentra en el distrito de Sugamo.

En este caso La imagen a la que se rinde culto en este santuario es la de Togenuki Jizo, imagen sobre la que hay una leyenda del folclore japonés. Se cuenta que una muchacha se tragó una aguja y, desesperada por escupirla, se comió un pedazo de papel que tenía impresa la imagen de la deidad de Jizo. Hoy en día se sigue vendiendo este talismán como souvenir, aunque en lugar de tragarlo, se aplica directamente sobre la zona del cuerpo que sufra algún tipo de molestia.

Es un santuario popular sobre todo entre las señoras mayores ya que existe la leyenda de que posee aguas curativas. La gente mayor acude allí a buscar la protección de la deidad lavadora Arai Kannon. Se dice que si mojas la estatua con el agua que allí se encuentra y luego frotas ese agua con un paño, se te curará la misma parte del cuerpo que hayas frotado en la estatua de la diosa.

Con esto terminamos la lista de templos que visitar en Tokyo, aunque estamos seguros de que hay muchos más. ¿Has estado en alguno que no hayamos mencionado aquí o conoces otro que nos hayamos dejado? ¡Puedes contarnos tu opinión en los comentarios! ¡Hasta la próxima!

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